top of page

El Viaducto de Javier Prado desde la Perspectiva Jurídica: Riesgos, Controversias y Herramientas Legales para Ciudadanos y Empresas

  • Foto del escritor: Castillón, Chavesta & Asociados
    Castillón, Chavesta & Asociados
  • 6 feb
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 9 feb

El proyecto del viaducto elevado en la intersección de las avenidas Javier Prado y Las Begonias, promovido por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), se presenta como una iniciativa destinada a mitigar la congestión vehicular en uno de los ejes viales más transitados de la capital. Dicha intervención se enmarca en las competencias municipales en materia de desarrollo urbano y transporte público.


Sin embargo, la propuesta ha generado un debate relevante desde una perspectiva jurídica, principalmente por las interrogantes que plantea respecto de su viabilidad legal, su impacto urbano y ambiental, así como por los posibles efectos sobre derechos e intereses de ciudadanos, empresas y propietarios del entorno inmediato.


viaducto

¿El proyecto es viable?


Desde el punto de vista normativo, la ejecución de una obra pública no se agota en la disponibilidad presupuestal ni en la viabilidad técnica del proyecto. Conforme al artículo 195 de la Constitución Política del Perú, los gobiernos locales son competentes para promover el desarrollo urbano y la infraestructura vial, pero dicha competencia debe ejercerse respetando principios constitucionales vinculados a la transparencia, la eficiencia del gasto público, la sostenibilidad ambiental y la participación ciudadana.


Diversos especialistas han señalado que los viaductos urbanos suelen ofrecer soluciones momentáneas frente al problema del transporte en ciudades con alta congestión vehicular. En el caso específico del viaducto de Javier Prado, se ha advertido que el proyecto podría representar un alivio temporal sin resolver las verdaderas causas estructurales del tráfico.


javier prado

Algunos análisis han cuestionado la relación costo-beneficio del proyecto, considerando que la inversión pública superaría los 200 millones de soles para una infraestructura que abarcaría un tramo reducido.


Expertos sostienen que este tipo de intervenciones podría convertirse en un “parche” frente al problema integral del tránsito urbano, generando beneficios únicamente a corto plazo si no se articula con un sistema integral de transporte público.


No obstante, también se ha señalado que la obra podría mejorar la fluidez vehicular en puntos críticos de intersección y reducir tiempos en una zona de alto movimiento económico (como lo es la zona financiera de San Isidro) lo que representaría beneficios para miles de usuarios diarios, trabajadores y empresas.


Criterios legales aplicables a la ejecución del proyecto


Desde el derecho administrativo, toda obra pública debe respetar los siguiente criterios:


  • Legalidad: la Municipalidad debe sustentar la obra en normas que respalden su ejecución, principalmente la Ley Orgánica de Municipalidades y el Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones.


  • Eficiencia del gasto público: la inversión debe demostrar que genera beneficios sociales superiores a su costo, lo que abre la posibilidad de cuestionamientos legales si se acredita falta de razonabilidad técnica o económica.


  • Desarrollo sostenible: los proyectos deben considerar impactos ambientales, urbanísticos y sociales positivos.


  • Participación ciudadana: la normativa peruana exige que la población tenga acceso a información pública y espacios para opinar sobre proyectos de impacto urbano.


Posibles conflictos jurídicos derivados del proyecto


Si bien el proyecto busca mejorar la movilidad, su ejecución podría generar cuestionamientos relacionados con la contaminación, alteración del paisaje urbano y afectación del entorno empresarial o residencial. La ausencia o deficiencia en estudios de impacto ambiental podría constituir un motivo de impugnación legal.


las begonias

Sumado a ello, el Estado está obligado a brindar información completa sobre expediente técnico, estudios de impacto ambiental, evaluaciones económicas y procesos de contratación. El incumplimiento de ello podría vulnerar la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.


La ejecución de obras de gran magnitud puede afectar los accesos a establecimientos comerciales, el flujo de clientes, valor de predios y el desarrollo de actividades económicas. Estos inconvenientes podrían originar reclamaciones administrativas o judiciales si se demuestra perjuicio económico directo.


¿Qué pueden hacer legalmente los ciudadanos frente al proyecto?


Desde el ordenamiento jurídico peruano, existen diversos mecanismos legales que permiten cuestionar las obras públicas cuando se consideran desfavorables del interés general.


  • Procesos contencioso-administrativos: los ciudadanos, empresas o asociaciones pueden cuestionar la aprobación del expediente técnico, procesos de licitación o autorizaciones ambientales vinculados al proyecto.


  • Acción de amparo: procede cuando se considera que la ejecución del proyecto vulnera derechos fundamentales como el derecho al ambiente equilibrado o al debido procedimiento administrativo.


  • Acción popular: permite impugnar normas administrativas que respalden el proyecto si se consideran contrarias a la Constitución o a la ley.


Alternativas legales que podrían promover empresas o colectivos


Además de poder realizar oposiciones a nivel administrativo y judicial, existen estrategias preventivas o fiscalizadoras que permiten dar soluciones claras a la problemática.


  • Participación en procesos de consulta y planificación urbana: las empresas y asociaciones pueden presentar propuestas técnicas alternativas sustentadas en estudios de movilidad y bajo un presupuesto realista.


  • Promoción de asociaciones público-privadas: el sector privado puede impulsar proyectos alternativos mediante esquemas de inversión que optimicen recursos públicos.


  • Incidencia regulatoria: los grupos empresariales pueden presentar observaciones ante organismos técnicos o entidades fiscalizadoras, como la Contraloría General de la República, para evaluar la legalidad y eficiencia del gasto público.


  • Rol del control institucional: la Contraloría y otras entidades del Estado cumplen un papel clave en la supervisión de obras públicas, verificando la correcta utilización de recursos y la legalidad de los procesos administrativos.


trafico

Conclusiones


El proyecto del viaducto Javier Prado – Las Begonias evidencia la complejidad jurídica que rodea la ejecución de obras públicas en entornos urbanos altamente congestionados. Si bien estas iniciativas buscan mejorar la movilidad, su legitimidad depende del cumplimiento de estándares técnicos, económicos y legales que garanticen el beneficio público.


Desde la perspectiva jurídica, los ciudadanos y empresas cuentan con mecanismos legales para fiscalizar, cuestionar o proponer alternativas frente a proyectos de infraestructura, consolidando así el principio democrático de control ciudadano sobre la gestión pública.


Si deseas escuchar este contenido, puedes darle clic al botón de abajo para disfrutar del artículo en nuestro canal de YouTube.




Castillón, Chavesta & Asociados logo

En Castillón, Chavesta & Asociados (CCYA) ofrecemos asesoría legal especializada a personas naturales y empresas, analizando cada caso de manera estratégica y confidencial, con el respaldo de un equipo dedicado a brindarte la mejor atención y ayuda posible.


Si tienes consultas o necesitas asesoría legal, contáctanos para una evaluación profesional.

Comentarios


bottom of page